LA JUSTICIA SOCIAL, POBREZA y LITERATURA

By | 17 febrero, 2010

Santiago J. Rubinstein

 

El protagonista del libro de Kafka en el ” Artista del hambre” expone un voluntario ayuno ante su público, con orgullo y profesionalidad, para destacar la pobreza.

 

Jacques Prévert en un poema de su autoría destaca la condición de pobre, circunstancia que me hizo reflexionar sobre esa circunstancia de la vida.

 

En el año 1933 George Orwell publicó el libro “Vagabundo en París y Londres” y sus conocimientos acerca de esas ciudades, le sirvió como “una lección de pobreza”.

 

Hemingway en su libro “París era una fiesta” hacía referencia a la pobreza.

Nosotros, en el poema “Pan de mi esperanza” dijimos:

Amasando el barro

como harina de mi vida

como pan de mi esperanza,

en la tierra del olvido

voy surcando para todos

lentamente, con amor,

otro mundo sin pobreza

otro mundo para iguales,

donde impere para siempre

cielo abierto, con estrellas

para todos.

 

Julio Chiappini destacado procesalista y estudioso de Borges, en su pequeño libro:”Borges y Sarmiento” dice:” No obstante, el sanjuanino arremete: seguramente que las raíces de la angustia ( es decir, su niñez y su adolescencia sumidas en la pobreza)lo acucian hacia un destino de éxitos”.

 

La justicia social no tiene presente únicamente su aspecto distributivo, sino que una buena política social debe propugnar la erradicación de la pobreza, la creación de nuevos puestos de trabajo y el bienestar de todos los ciudadanos.

 

Juan Pablo II en su Encíclica Laborem Excercens, señaló:” Para realizar la justicia social en las diversas partes del mundo, en los distintos países y en las relaciones entre ellos, son siempre necesarios nuevos movimientos de solidaridad de los hombres de trabajo y de solidaridad con los hombres de trabajo. Esta solidaridad debe estar presente allí donde lo requiere la degradación social del sujeto del trabajo, la explotación de los trabajadores, y las crecientes zonas de miseria e incluso de hambre”.

 

Oportunamente(1) sostuvimos que:” la justicia social debe tener jerarquía constitucional” pensando en su inclusión en el art. 14 bis o en los nuevos derechos, empero, fue receptada en el art. 75 inc. 19 de la Constitución Nacional, como cláusula programática que fija pautas para el desarrollo económico y la creación de nuevos empleos, con igualdad de oportunidades y sin discriminación alguna.

 

Durante la reunión del Consejo Amnistía Internacional(AI) se estimó ” que la pobreza en el mundo ” lejos de disminuir, va en aumento” debido a “un sistema económico que no sólo se olvida de ella sino que la tolera y aprueba”.(2).

 

La presencia de la pobreza en nuestro país está en pugna con la justicia social y con los derechos humanos.

Carlos Blanco (3) afirmó que:” El problema de la pobreza no es el problema de los pobres de siempre. Es el de sociedades que producen pobreza como un componente orgánico de sus victorias y fracasos…”.

 

Las normativas del derecho del trabajo que tienden a la protección de los trabajadores, resultan insuficientes para contribuir a la erradicación de las pobreza; la posible solución está en la convergencia interdisciplinaria y en una correcta política de estado, con una óptica de organización socioeconómica.

 

Un indicador de la pobreza en nuestro país estaba evidenciado por los 8,5 millones de habitantes que carecían de red de agua potable y de más de 21 millones de personas que no tenían desagües cloacales( 4), circunstancia que no se modificó substancialmente.

 

La pobreza está reñida con una equitativa distribución de la riqueza, al respecto podemos afirmar que las desigualdades en América latina, constituyen paradigmas de inseguridad social.

 

Resulta irritante para la conciencia humana saber que hay ciudadanos que mueren a diario por desnutrición, como secuela de la pobreza y de la marginación.(5).

 

Fernando Zumbado sostenía que:” El problema de la pobreza tiene implicancias éticas, económicas y políticas de primer orden. Atenta contra los derechos humanos mantener a sectores amplios de la población en situación de desempleo, desnutrición y marginalidad”( 6).

 

El sistema estadístico debe contribuir para lograr la dignificación del salario, una correcta distribución de la riqueza y el lógico control del sistema de precios, sin omitir la supervisión de los índices inflacionarios.

 

El método de la línea de pobreza ( LP) consiste en saber si un determinado hogar o individuo está por encima o por debajo de la canasta básica de bienes y servicios, de ahí la importancia del índice de precios al consumidor (IPC).

 

Según FIEL,(7) el costo de la canasta básica para no descender bajo la línea de pobreza subió a $ 2.118, lo que

constituye un problema alarmante para determinado segmento de la población.

 

NOTAS.

1) Rubinstein, Santiago J., ” Fundamentos del Derecho Laboral”. Ed. Depalma. Bs.As. 1988, p. 32.

2)Clarín, 13-8-2007, p. 22.

3)Blanco, Carlos, en “Pobreza- Un tema impostergable”. Bernardo Klisberg, compilador. Fondo de Cultura Económica y otros. México, 1993, prólogo, p.XXI.

4)La Nación, 22-7-2007, p. 1 y 22.

5)La Nación 4-8-2007, p.25.

6)Ibídem 3) p. XVII, prefacio.

7) La Nación, 8-2- 2011, Sección Economía, p.1.

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